jueves, 1 de abril de 2010

PREGUNTA Nro. 152 EUTANASIA Es legitima en su opinión la "eutanasia legalizada", o sea la ejecución legal de las personas ancianas, enfermas o sufri

PREGUNTA Nro. 152

EUTANASIA

Es legitima en su opinión la "eutanasia legalizada", o sea la ejecución legal de las personas
ancianas, enfermas o sufrientes que desean la muerte, tal como leí que está estudiándose en
cierta ciudad?


Respuesta: Aparentemente, y desde el punto de vista de la gente no versada en las enseñanzas
del ocultismo, tal medida pareciera tener considerable razón de ser recomendada. La mayoría
de la gente al ver a un animal sufrir dolores intensos, más allá de la esperanza de recobrarse se
sentirían inclinadas por los instintos de humanidad a librarle de su angustia, y las preguntas:
¿Por qué no hacer lo mismo con nuestros semejantes, hombres y mujeres? ¿Por qué dejarlos
vivir sufriendo torturas tal vez por meses o años cuando sabemos que no tienen oportunidad de
recobrar su salud y que buscan y ansían la muerte para dejar de sufrir? Parecen, desde el punto
de vista común apelar a su aquiescencia. Sin embargo, cuando tenemos conocimiento de la ley
de consecuencia y estamos seguros de que lo que sembramos eso cosechamos, si no en esta
vida, en alguna futura existencia, el asunto aparece con otro aspecto diferente.
No podemos escapar a nuestras justas deudas. El sufrimiento que nos viene es necesario para
enseñarnos una lección o para mejorar nuestro carácter. La única manera de acortar tal
sufrimiento es por medio de un esfuerzo por comprender por qué estamos en la condición que
nos produce dolor. Si es cáncer del estómago, entonces ¿cómo habremos abusado de este
órgano? Por una super indulgencia en el comer de una naturaleza no adaptada a nuestro
organismo. ¿Es el corazón? Cuántas veces hemos perdido la cabeza y rabiado como locos,
poniendo en tremenda tensión esta parte del cuerpo. ¿O están otros órganos del cuerpo
débiles? Podemos estar seguros de que en alguna forma, ya sea en esta vida o en otra anterior,
hemos abusado de nuestro cuerpo de modo tal que produjimos estas enfermedades. De otro
modo no estaríamos sufriendo ahora, y cuanto antes tomemos en serio la lección y
comencemos a vivir una vida mejor, en armonía con las leyes de la naturaleza que hemos
quebrantado, más pronto cesará nuestro sufrimiento.
Siempre está en nuestras manos alterar esas condiciones, aunque por supuesto no podemos
remediar en un día lo que hemos tardado años o vidas en quebrantar, pero ciertamente no hay
otra forma de que pueda ser efectuada una cura permanente. Aun si ahora, por decreto de una
ley tal como la que se está considerando, el sufrimiento es acortado, podemos estar seguros de
que cuando la persona así librada de su cuerpo haya renacido, su nuevo vehículo tendrá la
tendencia a desarrollar la misma enfermedad de la que escapó de tan ilegítima manera.
Además, como ha sido ampliamente explicado en el Concepto Rosacruz del Cosmos, a este
cuerpo físico nuestro se le da forma en un molde invisible llamado el arquetipo, y nuestro
cuerpo físico permanece vivo tanto tiempo como persista el arquetipo. Cuando la muerte
ocurre por causas naturales, o aun en los así llamados accidentes (los cuales no son usualmente
accidentes del todo sino acontecimientos originados para dar término a una vida de acuerdo
con el designio de los guardianes invisibles de los asuntos humanos), el arquetipo se rompe y
el Espíritu se escapa.
El caso de un suicida, sin embargo, es diferente. En este caso el arquetipo persiste después de
la muerte por un cierto numero de años, hasta el momento en que de acuerdo con los
acontecimientos naturales debió ocurrir la muerte, y siendo incapaz de atraer a sí mismo los
átomos físicos, imparte al suicida durante esos años de su existencia post-mortem una aguda
sensación de dolor, algo parecido a una hambre dolorosa, o a un dolor de muelas sordo pero
excesivamente sensible. Si el plan que usted menciona se convierte en una ley y a la gente se
le permite emplear los servicios de otros para cometer suicidio (porque eso es lo que realmente
significa), no hay duda de que sufrirán en su existencia post-mortem de la misma manera que
el suicida que prescribió su propio veneno, o se cortó su propio cuello. Es un plan muy
peligroso en otros aspectos, también, y confiamos en que tal práctica no será permitida por la
ley.

***

del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel

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