miércoles, 7 de abril de 2010

PREGUNTA Nro. 26 DESTINO MADURO Se enseña que cada acto malo de la vida es expurgado en el estado purgatorial después de la muerte.

PREGUNTA Nro. 26

DESTINO MADURO

Se enseña que cada acto malo de la vida es expurgado en el estado purgatorial después de la
muerte. También se afirma que la muerte no liquida una ofensa, así como tampoco el mudarse
a otra ciudad cancela una deuda contraída, que el destino maduro tiene su raíz en una vida
anterior y que no podemos escapar de esta deuda del pasado. ¿Cómo pueden conciliarse estas
dos afirmaciones? Seguramente que no tenemos que sufrir dos veces por la misma cosa.


Respuesta: Usted tiene razón. Dios no necesita que paguemos dos veces si por medio del
arrepentimiento y la reforma se hace innecesario el sufrimiento. Pero el problema de liquidar
una cadena de causas en una vida es mucho más complicado que pagar un billete por
mercadería recibida. Hay muchos aspectos para cada uno de los casos. Tomemos como
ilustración un borracho que hace de sí mismo una bestia y al mismo tiempo maltrata a sus
niños, los priva de las necesidades de la vida y de la educación que debieran tener, que golpea
a su mujer, poniendo ante los niños un ejemplo que pueden seguir, y en general rebajando su
moral normal.
Después de la muerte ese hombre sufrirá en el Purgatorio, primero las torturas de su intenso
deseo de beber, el cual no puede satisfacer, y segundo, sentirá todo el sufrimiento que causó a
su familia. Entonces él habrá pagado por sus errores, y es cierto que renacerá con un registro
perfectamente limpio por lo que respecta al sufrimiento que les causó. Pero él hizo un voto de
amar y cuidar tiernamente a la mujer que se convirtió en su esposa, y por medio del acto
procreador y suministrando el núcleo para un cuerpo, asumió las responsabilidades de la
paternidad en favor de los hijos que vinieron a él en busca de ayuda y de un ambiente
adecuado. Estas responsabilidades paternales no tuvo el cuidado de cumplirlas, y
consecuentemente existe un lazo entre él y los miembros de su familia. Todavía les debe una
deuda de amor y de servicio que debe ser pagada en algún tiempo futuro y por lo tanto en una
vida posterior estas almas serán reunidas y colocadas de tal modo que él pueda tener una
oportunidad de hacerles bien. Si no aprovecha la ocasión, entonces puede en una vida todavía
posterior rendir un servicio adecuado a algún otro. Este servicio debe ser hecho por su bien,
para que se desarrolle la naturaleza de amor y sea expandida de modo que se haga universal e
incluya a todos.
La misma regla es buena para todos los otros casos, y como las condiciones extremas
constituyen las mejores ilustraciones, podemos tomar ejemplo en la relación entre un asesino
y su víctima. Después de la muerte sufrió en el Purgatorio y allí fue lavada la culpa. Pero ha
sido establecido un lazo, entre estos dos Egos, y en una vida futura se encontrarán otra vez
para que el homicida tenga la oportunidad de servir a su víctima de antaño y puedan
reconciliarse como amigos. El sentimiento de amistad debe llegar a ser universal, puesto que
es el principio básico en el reino de Dios.
Para resumir, podemos decir que todas nuestras deudas son pagadas en el Purgatorio, en lo
que respecta a la comisión del error; pero nuestras deudas de amor, amistad y servicio esperan
su liquidación en vidas futuras.

***

del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel

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