miércoles, 7 de abril de 2010

PREGUNTA Nro. 56 EL ESTADO DE TRANCE ¿Si es posible producir artificialmente por medio de drogas o de otra manera, según he leído, los varios estado

PREGUNTA Nro. 56

EL ESTADO DE TRANCE

¿Si es posible producir artificialmente por medio de drogas o de otra manera, según he leído,
los varios estados místicos, cómo puede distinguir el aspirante lo genuino de lo falso? ¿Cómo
distinguir entre la iluminación espiritual y la intoxicación psíquica?


Respuesta: Muchos investigadores científicos dedicados a la investigación psíquica han
frustrado su objeto por llevar su escepticismo a un extremo absurdo, de modo que, como lo
dijo uno de ellos en presencia del que escribe, él no creería en los "espíritus" ni aun viendo
uno, porque no hay fantasmas, y él sabría que la cosa que pensó ser un “espíritu” debe ser
solamente una alucinación. Son como el respetable celta que declaraba tener una mente
amplia y que deseaba ser convencido, pero luego agregaba con todo el énfasis que podía poner
en la frase: Pero señáleme al hombre que puede hacer tal cosa.
Sin embargo, el Movimiento de Investigaciones Psíquicas ha realizado una buena labor
reuniendo una inmensa cantidad de hechos que son altamente valiosos para el estudio de las
fases ocultas de la vida cuando las examinamos al margen de la interpretación que los
investigadores científicos les han dado."
Entre otras cosas se ha notado, en un cierto número de casos en que el médium tenía toda la
apariencia de ser enteramente ignorante, y que el estado de trance produjo resultados que
sorprendieron a los presentes más allá de lo que las palabras pueden describir. Existe un caso
registrado de una joven sirvienta, que en estado normal era muy estúpida e ineducada, y que
pronunció un discurso en hebreo de la naturaleza más erudita mientras se encontraba en estado
de trance, y surge la pregunta de cómo pueden estas cosas ser posibles. Sólo hay una teoría
que puede dar una explicación adecuada de todos los hechos en cada caso, a saber, que todos
hemos llegado a nuestro presente estado en la escala de la evolución a través de muchos días
en la gran escuela de la vida; en cada vida hemos aprendido algunas lecciones, y
constantemente estamos aprendiendo más. Así es como en el curso del tiempo hemos adquirido
una vasta cantidad de conocimiento que crece día a día y vida tras vida.
Nuestros vehículos también se han mejorado, se han vuelto más sensitivos y refinados, pero
nadie en el mundo es capaz de expresar todo lo que sabe el Espíritu interno. Ni es la intención
de las Divinas Jerarquías que guían nuestra evolución que así suceda, porque esta distracción
nos impediría concentrar nuestros esfuerzos en las lecciones particulares que necesitamos
aprender aquí en un ambiente especial. Pongamos por ejemplo el caso citado de la joven
estúpida sirvienta, a quien el estado de trance reveló como un erudito del hebreo. Juzgando
por los hechos del caso, ella tuvo, en opinión del que escribe una mentalidad brillante en una
existencia anterior, pero fue probablemente orgullosa, arrogante y desdeñosa. Entonces se
hizo necesario enseñarle una lección de humildad, y así fue como nació en un ambiente
humilde, en el que no se le ofrecieron ventajas educacionales. Por lo tanto, el cerebro nació
embotado y fue llevada a la condición de sirvienta, punto menos que esclava, como aún
prevalece en Europa Central, para que pudiese aprender una muy necesaria lección de
humildad.
Esta clase de casos muestra entonces la posesión de una gran cantidad de conocimiento y
experiencia que está latente y escondida en todo individuo, a lo que tiene acceso cuando la
vida de los sentidos normales del cuerpo ha sido interrumpida momentáneamente.
También podemos notar que este fenómeno difiere radicalmente de las actividades psíquicas
observables bajo la influencia de un “espíritu”control. De acuerdo con la observación de
cientos de casos por parte del que escribe en los que el médium es controlado por un
“espíritu”, el Ego del médium envuelto en sus vehículos sutiles, es sacado del cuerpo, y el
espiritu-control permanece detrás de la víctima manipulando la lengua y los brazos a través de
la médula oblonga, haciéndole moverse o hablar a su voluntad. La llama de vida es vista
entonces bajo la forma de una antorcha flameante que se eleva del canal vertebral y de la
médula, oyéndose un sonido algo parecido al zumbido de una luz de arco de corriente alterna.
Otra luz sonora proyectada por el espíritu-control trata de oscurecer u opacar la primera luz y
por medio de ella mantiene el cuerpo físico en una condición inconsciente. Pero es realmente
doloroso escuchar el frenético zumbido de la “llama de vida” de la víctima, luchando contra el
agresor.
Este fenómeno está ausente en los casos en los que el trance es producido por medio de
sugestión o autosugestión. El Ego también tiene que salir de su cuerpo físico, y puede ser visto
enfrente de él manipulando los miembros y los órganos del lenguaje, así como usando el
cuerpo según su deseo, en la medida en que lo permita esta extraña posición. Pero en esta clase
de casos la “llama de vida” hace zumbar su canción serena y alegremente; no hay
influencia hostil perceptible, como cuando hay una entidad obsesionante o un espíritu-control.
Así es como la persona dotada de visión espiritual puede fácilmente diferenciar entre esta
clase y la otra. Tampoco difiere el fenómeno de trance, en este respecto, cuando ha sido
provocado por drogas, por lo menos hasta donde el que escribe ha podido observar, excepto,
naturalmente, por la circunstancia de que es imposible para el Espíritu volver a entrar en su
vehículo hasta que la droga se haya eliminado.
¿"Pero cómo puede el aspirante distinguir lo genuino de lo falso, entre la iluminación
espiritual y la intoxicación psíquica?" pregunta nuestro corresponsal. El estado de trance
nunca es una señal de iluminación espiritual, no importa por qué medios sea provocado. Es
una condición morbosa y anormal, que no debe ser emulada por nadie que esté buscando el
desarrollo espiritual. Existe sólo un camino verdadero hacia el conocimiento directo, sólo un
camino real para la verdadera iluminación, y es por el cultivo de sus propios poderes
anímicos. Forme su propio cuerpo-alma por medio de la persistencia paciente en el bien,
ilumine a otros que saben menos que usted con el pequeño conocimiento que usted ahora
posee, busque las oportunidades de servir a los demás en las cosas pequeñas, así como en las
grandes, de acuerdo con su capacidad y oportunidad. Entonces algún día cesará usted de ver
como a través de un espejo, oscuramente, y obtendrá el conocimiento por sí mismo, sin
depender de los demás.

***

del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel

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