miércoles, 7 de abril de 2010

PREGUNTA Nro. 32 EL FRUTO DE LA EVOLUCIÓN ¿Qué es lo que traemos como resultado de la jornada evolucionaria? ¿Si el Espíritu es perfecto en el princ

PREGUNTA Nro. 32

EL FRUTO DE LA EVOLUCIÓN

¿Qué es lo que traemos como resultado de la jornada evolucionaria? ¿Si el Espíritu es perfecto
en el principio, qué podemos agregar?


Respuesta: Se nos ha enseñado que en el principio de la Manifestación, Dios, el Gran Espíritu,
diferencia dentro de Sí Mismo (no de Sí Mismo) un número de Espíritus que son como
chispas en una llama, que participan de la naturaleza divina; sin embargo, nadie pretenderá
que la chispa sea tan buena y tan iluminadora como la llama, aunque sea de la misma esencia.
Antes de la diferenciación, estos Espíritus poseían y participaban de la divina
omnisconciencia, omnisciencia, y otros atributos. Estas divinas facultades están latentes en
ellos, y el peregrinaje a través de la materia, la jornada evolucionaría, ha sido concebida con el
propósito de convertir estas chispas en llamas y desarrollar los atributos latentes
convirtiéndolos en atributos potentes, de modo que lleguen a ser poderes dinámicos, listos
para su uso por parte de cada espíritu individual.
Sin embargo, hay algo más ventajoso. Cuando el viento sopla sobre un campo de heno recién
cortado, absorbe y lleva consigo la fragancia de miríadas de flores. Está cargado de la esencia
peculiar de ese campo. En otro lugar donde el viento sopla sobre un jardín de rosas o de
azahares, recoge un aroma diferente. Cosa similar sucede con los Espíritus evolucionantes.
Cada uno, durante los soplos en el campo evolucionario recoge el perfume de su experiencia
individual, y al final de la evolución, cuando, como Hijos Pródigos, retornemos al seno del
Padre, cada uno de nosotros llevará consigo el aroma de su particular e individual experiencia
en la jornada evolucionaria. Esta esencia compuesta será entonces amalgamada con el grande
y Divino Espíritu del Padre; entonces todos participaremos de las experiencias de los otros, y
el Padre participará de toda nuestra experiencia. Así es que habrá una ganancia distinta para
todos los Espíritus evolucionantes, porque además de haber desarrollado nuestra propia
individualidad, captaremos y participaremos de todo el conocimiento y experiencias obtenidas
por todos los otros Espíritus de nuestra oleada de vida.

***

del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel

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